Y ahora toca el azúcar, ese que tanto nos endulzó no hace mucho, ese que nos hizo a más de uno volvernos un poco tontos, porque eso es lo que pasa, que con tanto azúcar nos volvemos un poco tontos.
Esta situación es igual de preciosa y espléndida como irreal, hay que tener los pies en el suelo y no creer que podamos pelearle la liga al Barcelona, yo no digo al Madrid, que ha este tampoco porque hay mil razones que no voy a nombrar, sino al Barcelona que es el gran ogro del fútbol mundial, así que no nos volvamos tontos y dejemos que la liga transcurra disfrutando eso sí, muchísimo de nuestro equipo pero sin desarbolarnos, que después vienen los descontentos y las broncas contra todo, bueno contra el de siempre.
Pero mientras tanto, que pasada esperar a ver jugar a tu equipo sabiendo lo que vas a ver, un auténtico espectáculo.