Se despidió, a mi entender, el mejor jugador de la historia del Sevilla, entre lágrimas y agradeciendo al club todo lo que ha hecho por el, sin duda a este futbolista lo echaremos de menos, las subidas por la banda, las paredes con Navas y el empuje que propiciaba el mero echo de estar sobre el campo.
Me quedo con una frase del colaborador de la radio del Sevilla, Javier Cabrera, “lo mejor de Daniel no lo hemos bebido los sevillistas”, que razón tiene, y con eso nos debemos de quedar, se marcha un crack, pero el Sevilla sigue, ya con otro lateral en la plantilla, sin duda jugaremos de otra forma, porque no ví a ningún equipo que empezara las jugadas de ataque por el lateral derecho como nuestro equipo con Alves. 
Con Jiménez desde principio de temporada y con la falta del brasileño el Sevilla del futuro jugará diferente, quizás más sólido en defensa, eso espero. Solo puedo desearle a Daniel Alves que le vaya bien en el Barça y que le recibamos como se merece, como un mito del sevillismo.